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  <title>Nuevo2</title>
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<body>
<p>NOTAS HISTÓRICAS Y ESTUDIO DE ALGUNAS</p>

<p>PLANTAS MESOAMERICANAS EN CANARIAS:</p>

<p>PITERAS, TUNERAS Y ESTRAMONIOS</p>

<p>MARCOS SALAS PASCUAL1</p>

<p>M. TERESA CÁCERES LORENZO2</p>

<p>VEGUETA, Número 7, 2003 – ISSN: 1133-598X 255</p>

<p>Resumen: En el presente trabajo se</p>

<p>aborda la incorporación de tres especies</p>

<p>americanas de amplia distribución actual</p>

<p>e introducidas plenamente en la tradición</p>

<p>botánica del Archipiélago Canario.</p>

<p>A través de distintas fuentes documentales</p>

<p>se intenta clarifica la fecha de</p>

<p>llegada a las Islas y el grado de conocimiento</p>

<p>que se tenía de ellas en distintas</p>

<p>épocas, así como los posibles errores cometidos</p>

<p>históricamente en su correcta</p>

<p>determinación botánica.</p>

<p>Palabras clave: Botánica histórica,</p>

<p>Lexicografía histórica, Datura spp., Agave</p>

<p>spp., Opuntia spp., Mesoamérica, Islas</p>

<p>Canarias.</p>

<p>Abstract: Presently work is approached</p>

<p>the incorporation of three American</p>

<p>species of wide distribution current</p>

<p>and introduced in the botanical tradition</p>

<p>of the Canary Islands. Through different</p>

<p>sources document them we tried to clarify</p>

<p>the date of arriving to the Islands</p>

<p>and the degree of knowledge that was</p>

<p>had of them in different times, as well as</p>

<p>the possible historical errors made in</p>

<p>their correct botanical determination.</p>

<p>Key-words: Historical botany, historical</p>

<p>lexicography, Datura spp., Agave</p>

<p>spp., Opuntia spp., Mesoamérica, Canary</p>

<p>Islands.</p>

<p>1. INTRODUCCIÓN</p>

<p>La reconocida riqueza botánica del Archipiélago</p>

<p>Canario se basa fundamentalmente</p>

<p>en la gran cantidad de especies endémicas</p>

<p>o autóctonas que alberga su flora.</p>

<p>Pero existe también un gran número de especies</p>

<p>exóticas que han llegado a las Islas</p>

<p>y se han aclimatado perfectamente, pasando</p>

<p>incluso a formar parte inseparable de</p>

<p>nuestro paisaje vegetal. Esta facilidad con</p>

<p>que muchas especies se asientan en nuestro</p>

<p>territorio se debe en gran parte a la benignidad</p>

<p>de nuestro clima, a la inexistencia</p>

<p>de predadores que controlen las poblaciones</p>

<p>de estas especies, y a la singularidad</p>

<p>ecológica de cualquier isla, en la que muchos</p>

<p>nichos ecológicos pueden permanecer</p>

<p>vacíos u ocupados por especies generalistas,</p>

<p>fácilmente eliminables por plantas especialistas</p>

<p>venidas del exterior.</p>

<p>Uno de los aportes históricamente más</p>

<p>importantes es el procedente de América.</p>

<p>Las plantas americanas llegaron muy prontamente</p>

<p>a Canarias, ya que en los primeros</p>

<p>momentos de la conquista del Nuevo Continente</p>

<p>el papel jugado por el Archipiélago</p>

<p>Canario como punto clave en la ruta americana,</p>

<p>tanto de personas como de mercancías,</p>

<p>fue muy importante. Así, son múltiples</p>

<p>los ejemplos de plantas americanas</p>

<p>que se aclimatan en Canarias durante los</p>

<p>siglos XVI al XVIII, así como abundantes</p>

<p>son también las plantas cultivadas que llegaron</p>

<p>a América procedentes de Canarias</p>

<p>(caña de azúcar, plátano, etc).</p>

<p>Nuestra investigación se centra en el estudio</p>

<p>de tres grupos de plantas americanas,</p>

<p>quizá las más populares y asentadas</p>

<p>en el territorio, y consideradas por muchos</p>

<p>canarios tan características de nuestro paisaje</p>

<p>como lo pueden ser el pino canario o</p>

<p>el cardón. Son: las plantas anuales del género</p>

<p>Datura, conocidas popularmente como</p>

<p>burladora o estramonio; las piteras, integrantes</p>

<p>del género Agave; y las tuneras,</p>

<p>fitónimo que incluye varias especies del</p>

<p>género Opuntia.</p>

<p>Además del interés que despierta la</p>

<p>presencia de América en Canarias, y los</p>

<p>aportes históricos en las investigaciones,</p>

<p>nos parece fundamental destacar que nuestro</p>

<p>estudio persigue además matizar algunas</p>

<p>imprecisiones que aparecen en los trabajos</p>

<p>que hablan de las plantas medicinales:</p>

<p>la falta del uso de la nomenclatura</p>

<p>científica y la mala determinación de la especie.</p>

<p>Obsérvese también que las relaciones</p>

<p>que se estudian en este trabajo son aquellas</p>

<p>que se han realizado después del encuentro</p>

<p>de las culturas europea y americana iniciado</p>

<p>con los viajes de Colón. En esta ocasión,</p>

<p>no pretendemos el análisis precolombino</p>

<p>de esta relación, que tanto ha dado que hablar,</p>

<p>y que intenta establecer una corriente</p>

<p>cultural que conecta el Norte de África con</p>

<p>256 Marcos Salas Pascual / M. Teresa Cáceres Lorenzo</p>

<p>América a través de Canarias hace más de</p>

<p>3.000 años (ALCINA FRANCH 1985) Estas</p>

<p>investigaciones sobre el mundo precolombino</p>

<p>se han apoyado en datos etnobotánicos,</p>

<p>sobre todo en la presencia de algunas</p>

<p>plantas en yacimientos muy antiguos de</p>

<p>ambas orillas del Atlántico. Estas especies</p>

<p>son la calabaza Legenaria siceriana, el algodón</p>

<p>americano Gossypium barbadense, posiblemente</p>

<p>originado por la hibridación del</p>

<p>algodón africano Gossypium herbaceum con</p>

<p>otras especie también americana, y entre</p>

<p>otras, la platanera, encontrada en la selva</p>

<p>amazónica por el conquistador Orellana</p>

<p>(ALCINA FRANCH 1985: 264 ss).</p>

<p>2. DESARROLLO DEL ESTUDIO</p>

<p>Se realiza un estudio que según los objetivos</p>

<p>de la investigación se centra en la</p>

<p>identificación correcta de la planta, la documentación</p>

<p>histórica, y los posibles usos</p>

<p>tradicionales principalmente medicinales</p>

<p>que han propiciado su entrada en las Islas</p>

<p>y posterior asilvestramiento.</p>

<p>2.1. Datura innoxia y Datura stramonium</p>

<p>Antes de analizar las especies de este</p>

<p>género es necesario tratar brevemente sobre</p>

<p>su taxonomía, ya que en la bibliografía</p>

<p>consultada, tanto antigua como moderna,</p>

<p>se aprecian algunas confusiones tanto en su</p>

<p>procedencia como en denominación científica.</p>

<p>Las especies del género Datura han tenido</p>

<p>tradicionalmente un origen controvertido.</p>

<p>Encontramos citas de estas especies</p>

<p>tanto en la farmacopea medieval y clásica,</p>

<p>anteriores al Descubrimiento como en</p>

<p>la América precolombina.</p>

<p>En la bibliografía, después del contacto</p>

<p>inicial la confusión ha proseguido hasta la</p>

<p>actualidad. Las tres especies que más se</p>

<p>confunden son Datura metel L., Datura innoxia</p>

<p>Miller y Datura stramonium L., y con</p>

<p>menos frecuencia aparece Datura ferox L.</p>

<p>Una clave que nos permite distinguir estas</p>

<p>cuatro especies es la siguiente:</p>

<p>• Frutos erectos .................................................. a</p>

<p>• Frutos colgantes ............................................ b</p>

<p>a1. Sépalos desiguales</p>

<p>(5-10 mm) fruto con</p>

<p>espinas endebles,</p>

<p>casi iguales ................ Datura stramonium L.</p>

<p>a2. Sépalos casi iguales</p>

<p>(3-5 mm) fruto con</p>

<p>espinas robustas y</p>

<p>desiguales .............................. Datura ferox L.</p>

<p>b1. Hojas pubescentes,</p>

<p>es decir, con un</p>

<p>polvillo blanquecino</p>

<p>que les da un</p>

<p>aspecto grisáceo,</p>

<p>fruto con espinas</p>

<p>largas (más de</p>

<p>5 mm) y con un</p>

<p>collar en la base ........ Datura innoxia Miller</p>

<p>b2. Hojas lampiñas, sin</p>

<p>pelos, de color</p>

<p>verde oscuro, fruto</p>

<p>de espinas cortas</p>

<p>(menos de 4 mm) y</p>

<p>sin collar .............................. Datura metel L.</p>

<p>En cuanto a su origen, parece establecido</p>

<p>que Datura metel es una especie de origen</p>

<p>hindú que se extiende por todo el territorio</p>

<p>Euroasiático y que no se documenta</p>

<p>en Canarias (HANSEN Y SUNDING 1993:</p>

<p>186), mientras que Datura stramonium y Datura</p>

<p>innoxia son americanas que están presentes</p>

<p>en el Archipiélago. Y por último, Datura</p>

<p>ferox es una planta oriental, cuestión</p>

<p>incluso apreciable en su nombre común de</p>

<p>estramonio chino (LÓPEZ-SAÉZ 1996: 19).</p>

<p>De la primera datura americana, sabemos</p>

<p>que en 1578, Cristóbal Acosta (1995:</p>

<p>85-92) nombra en su obra sobre drogas y</p>

<p>plantas medicinales traídas de las Indias</p>

<p>Orientales a la stramonia, de la que dice ser</p>

<p>parecida a la datura, especie esta última</p>

<p>que dibuja con perfecto detalle. De su ilustración</p>

<p>podemos deducir que la especie</p>

<p>que llama datura es Datura metel (frutos</p>

<p>colgantes, con pinchos blandos, sin collar,</p>

<p>hojas serradas, etc.). La falta de una referencia</p>

<p>sobre el origen de la stramonia parece</p>

<p>indicar que quizás en esta época tan</p>

<p>Notas históricas y estudio de algunas plantas mesoamericanas en Canarias:
piteras, tuneras... 257</p>

<p>temprana ya se extendieron las especies</p>

<p>americanas por Europa.</p>

<p>A Datura stramoium se le conoce como</p>

<p>estramonio y su presencia en Canarias es</p>

<p>muy abundante. De hecho popularmente</p>

<p>se nombra a través de distintos fitónimos:</p>

<p>buenas o santas noches, hierba del diablo,</p>

<p>higuera del infierno, toloache, semilla del</p>

<p>diablo (KUNKEL 1986: 84, PÉREZ DE PAZ</p>

<p>Y MEDINA Y MEDINA 1988: 57).</p>

<p>Estamos ante una planta que proviene</p>

<p>del Norte de México y de la costa oriental</p>

<p>de Norteamericana, aunque en la actualidad</p>

<p>se extiende en todo el Continente Americano,</p>

<p>en amplias zonas de Europa, de</p>

<p>África y de Asia, excepto las zonas extremadamente</p>

<p>frías (ROBINEAU 1991: 143). El</p>

<p>núcleo originario de la especie coincide con</p>

<p>la región donde se produce el uso chamánico</p>

<p>de la misma (OTT 1996: 364)</p>

<p>En el Setecientos, Viera y Clavijo (1982:</p>

<p>84) la considera muy común en terrenos</p>

<p>cultivados e incultos, y el médico inglés W.</p>

<p>R. Wilde (1994: 19) describe esta planta floreciendo</p>

<p>con exuberancia a lo largo de la</p>

<p>carretera de Santa Cruz de Tenerife, aunque</p>

<p>añade que las plantas canarias son más</p>

<p>grandes, densas y de color más glauco, con</p>

<p>hojas más carnosas que las presentes en España</p>

<p>y en Madeira.</p>

<p>A principios del siglo XIX, M. J. Milbert</p>

<p>(1996: 76) la describe en Tenerife, y Castañeyra</p>

<p>(1992: 51) en Fuerteventura, y su pervivencia</p>

<p>continúa hasta la actualidad.</p>

<p>En lo que se refiere a Datura innoxia se</p>

<p>le conoce en Canarias como burladora, metel,</p>

<p>venenero, santas noches, buenas noches</p>

<p>(VIERA Y CLAVIJO 1982, KUNKEL 1986:</p>

<p>84, PÉREZ DE PAZ Y MEDINA MEDINA</p>

<p>1988: 57), y su origen lo encontramos en</p>

<p>México, lugar en el que recibe el nombre de</p>

<p>toloache, del azteca toloatzin ‘cabeza inclinada’</p>

<p>que alude al fruto colgante de esta</p>

<p>planta (LÓPEZ SÁEZ 1996: 19).</p>

<p>En el Archipiélago aparece en el siglo</p>

<p>XVIII o incluso antes, ya que Viera y Clavijo</p>

<p>(1982: 84) la describe como asilvestrada,</p>

<p>aunque le asigna el nombre linneano de</p>

<p>Datura metella. Por su descripción: hojas</p>

<p>acorazonadas y vellosas, podemos deducir</p>

<p>que se trata de la burladora.</p>

<p>En 1803, Bory de Saint-Vincent (1988:</p>

<p>188) incluye en su catálogo florístico de Tenerife</p>

<p>a Datura metel L., aunque posiblemente</p>

<p>se refiere a la Datura innoxia. Algo similar</p>

<p>sucede en 1764 con Labillardiere</p>

<p>(1990: 45) y en el siglo XIX con Christ (1885:</p>

<p>469). Esta cita es muy curiosa ya que este</p>

<p>autor viajaba con el naturalista y dibujante</p>

<p>francés Milbert, y las descripciones sobre</p>

<p>las daturas pertenecen a la misma expedición,</p>

<p>pero cada uno parece determinar de</p>

<p>manera distinta una misma población.</p>

<p>Desde el siglo XVIII se conocen en Canarias</p>

<p>sus propiedades narcóticas y estupefacientes,</p>

<p>pero el estramonio es además</p>

<p>una planta vomitiva, sudorífica y mortal, y</p>

<p>externamente es resolutiva y anodina. La</p>

<p>Infusión de sus semillas en vinagre es eficaz</p>

<p>para los empeines. El ungüento de sus</p>

<p>hojas y la manteca de puerco cura quemadura</p>

<p>y hemorroides (VIERA Y CLAVIJO</p>

<p>1982: 84). También en la actualidad se mantienen</p>

<p>algunos de estos usos medicinales,</p>

<p>y otros como el que se fumen sus hojas y</p>

<p>flores secas para combatir el asma (PÉREZ</p>

<p>DE PAZ Y MEDINA MEDINA 1988: 57).</p>

<p>2.2. Piteras (Agave spp)</p>

<p>En Canarias se conocen como piteras o</p>

<p>pitas diferentes plantas caracterizadas por</p>

<p>tener una roseta de hojas basales, carnosas,</p>

<p>cuyos bordes están flanqueados por espinas,</p>

<p>sin un tallo aparente, y cuya inflorescencia</p>

<p>emerge del centro de dicha roseta,</p>

<p>como un escapo florar que en ocasiones alcanza</p>

<p>varios metros de altura. Son especies</p>

<p>de los géneros Agave, Furcraea, y Aloe, éste</p>

<p>último más conocido por los fitónimos sábila</p>

<p>o pita sabia, derivado de pita sábila.</p>

<p>Hoy estos términos han sido reemplazados</p>

<p>por el genérico aloe. La procedencia africana</p>

<p>de la sábila hace que no entre en este estudio</p>

<p>dedicado a las plantas mesoamericanas</p>

<p>con gran presencia en las Islas.</p>

<p>De los otros dos géneros comentados,</p>

<p>258 Marcos Salas Pascual / M. Teresa Cáceres Lorenzo</p>

<p>Agave y Furcraea, sólo el primero está fuertemente</p>

<p>arraigado en nuestro paisaje, y</p>

<p>aunque se ha citado una especie de Furcraea</p>

<p>asilvestrada en Canarias, Furcraea foetida</p>

<p>en Tenerife (ACEBES et al. 2001: 133), no alcanza</p>

<p>ni la extensión ni la importancia de</p>

<p>las piteras del género Agave.</p>

<p>De las cuatro especies de agaves asilvestradas</p>

<p>en Canarias: Agave americana L.,</p>

<p>Agave ferox C. Koch, Agave fourcroydes Lem.</p>

<p>y Agave sisalana (Engelm.) Perr., sólo la primera</p>

<p>está presente en todo el Archipiélago</p>

<p>y puede presentarse como una planta totalmente</p>

<p>integrada en el paisaje insular así</p>

<p>como en su cultura popular. Para diferenciar</p>

<p>estas cuatro especies del género Agave</p>

<p>ya referidas, presentamos esta sencilla clave</p>

<p>elaborada, dentro de lo posible, tomando</p>

<p>como caracteres diagnósticos la longitud,</p>

<p>anchura, etc. de las hojas, ya que se</p>

<p>trata de plantas monocárpicas, es decir, que</p>

<p>sólo producen una inflorescencia en su vida,</p>

<p>y después de florecer mueren, tardando</p>

<p>en desarrollar el escapo floral varios</p>

<p>años.</p>

<p>• Hojas adultas con</p>

<p>dientes en los bordes .................................... a</p>

<p>• Hojas adultas sin</p>

<p>dientes pero con borde</p>

<p>cartilaginoso ............................ Agave sisalana</p>

<p>a1. Hojas lanceoladas o</p>

<p>espadiformes, es</p>

<p>decir más anchas en</p>

<p>la base que a lo largo</p>

<p>de la misma, al menos</p>

<p>algunas de más de</p>

<p>1 m de longitud .......................................... b</p>

<p>a2. Hojas anchamente</p>

<p>oblanceoladas, es</p>

<p>decir más anchas en</p>

<p>su mitad que en la</p>

<p>base, ninguna alcanza</p>

<p>el metro de longitud ................ Agave ferox</p>

<p>b1. Hojas rectas o</p>

<p>recurvadas de hasta</p>

<p>25 cm de anchura,</p>

<p>espina terminal de</p>

<p>hasta 5 cm de</p>

<p>longitud. Produce</p>

<p>flores y bulbillos .............. Agave americana</p>

<p>b2. Hojas siempre rectas,</p>

<p>de hasta 12 cm de</p>

<p>anchura, espina</p>

<p>terminal hasta 3 cm</p>

<p>de longitud. Sólo</p>

<p>produce bulbillos,</p>

<p>nunca flores .................. Agave fourcroydes</p>

<p>Planta muy popular y distribuida por</p>

<p>toda Canaria donde se le conoce como pitera</p>

<p>o pita (CÁCERES LORENZO Y SALAS</p>

<p>PASCUAL 1994; KUNKEL 1986). Otro fitónimo</p>

<p>americano es el de maguey, tal como</p>

<p>se le conoce en México de donde proviene.</p>

<p>Su introducción en Canarias debió ser</p>

<p>muy temprana, para algunos autores en el</p>

<p>mismo siglo XVI (Navarro Artiles, nota 390</p>

<p>en CASTAÑEYRA 1991: 157) Para Viera y</p>

<p>Clavijo (1982: 361) ya en el siglo XVIII la pitera</p>

<p>está fuertemente arraigada y posee</p>

<p>múltiples aplicaciones en la fabricación de</p>

<p>cobertizos, ventanas, cuerdas, etc.</p>

<p>Otros naturalistas ilustrados continúan</p>

<p>dando noticias de las aplicaciones de la pitera.</p>

<p>En 1796, Andre-Pierre Ledrú (1982:</p>

<p>55) nos habla de que las chozas pobres de</p>

<p>los canarios se cubrían con hojas de piteras.</p>

<p>En 1799, Humboldt (1995: 96) indica su uso</p>

<p>junto a las tuneras como cerca viva para separar</p>

<p>propiedades, y acompaña su obra de</p>

<p>grabados en los que se observa la abundancia</p>

<p>de esta planta en los paisajes isleños.</p>

<p>En 1803, según Bory (1988: 185) se cortaban</p>

<p>sus hojas, se enriaban y se hacían</p>

<p>cuerdas para utilizar en las embarcaciones,</p>

<p>aunque al sacerdote francés no le parecían</p>

<p>muy seguras.</p>

<p>Ante estas muchas propiedades no es</p>

<p>extraño que la Real Sociedad Económica de</p>

<p>Amigo del País de Las Palmas (Gran Canaria)</p>

<p>promueva su cultivo y su aprovechamiento.</p>

<p>De este modo, entre 1785 y</p>

<p>1786 se presentaron en esta Corporación</p>

<p>hilazas de pita, y Viera y Clavijo (1981: 86)</p>

<p>elaborará una memoria sobre esta planta y</p>

<p>su aprovechamiento. En los años 1862 y</p>

<p>1884 los informes se repiten (GARCÍA DEL</p>

<p>ROSARIO 1981: 119) y ya en el siglo XX, el</p>

<p>Notas históricas y estudio de algunas plantas mesoamericanas en Canarias:
piteras, tuneras... 259</p>

<p>ingeniero de montes Juan Farías (1921: 35)</p>

<p>presenta en Madrid un importante informe</p>

<p>en el que la pitera se recomienda como una</p>

<p>planta de la que se puede sacar un gran</p>

<p>aprovechamiento industrial: sirve para fabricar</p>

<p>miel, azúcar o vinagre, ciertos tipos</p>

<p>de licores; las púas se emplean como leznas</p>

<p>para coser cueros, de los cogollos y con</p>

<p>las hojas tiernas se hacen conservas, y hace</p>

<p>referencia al zumo medicinal de sus hojas</p>

<p>o pencas asadas para remediar heridas.</p>

<p>Tanta utilidad ve el ingeniero a las piteras</p>

<p>que llega incluso a sugerir la plantación de</p>

<p>esta especie en las 2.783 Ha del monte público</p>

<p>de Arguineguín.</p>

<p>A estos usos tradicionales se le añaden</p>

<p>otros muy apreciados en Canarias, tanto en</p>

<p>la farmacopea tradicional (vid. PÉREZ DE</p>

<p>PAZ Y HERNÁNDEZ PADRÓN 1999; JAÉN</p>

<p>1990), como en las prácticas veterinarias de</p>

<p>nuestros ganaderos (SIEMENS HERNÁNDEZ</p>

<p>1981: 594-597).</p>

<p>La utilización industrial de la pitera se</p>

<p>prolongó al menos entre 1945 y 1948, quinquenio</p>

<p>en el que se recogieron de media</p>

<p>100 quintales métricos de sus fibras, que alcanzaron</p>

<p>un precio de 85 pesetas cada</p>

<p>quintal. Téngase en cuenta que se trataba</p>

<p>de un producto exclusivo de Canarias, y de</p>

<p>forma especial en la Provincia de Las Palmas</p>

<p>(DÍAZ LLANOS 1953: 114).</p>

<p>Como ya se indicó, tres especies más</p>

<p>del género pueden encontrarse asilvestradas</p>

<p>en Canarias: el henequén (Agave fourcroydes),</p>

<p>Agave ferox y el sisal (Agave sisalana).</p>

<p>Las tres especies se consideran oriundas</p>

<p>de México (LEÓN 1992: 13). De la</p>

<p>última se conoce su introducción a principios</p>

<p>del siglo XX, señalada por Florence</p>

<p>Du Cane (1993: 65), botánica británica, en</p>

<p>su obra de 1911. Más tarde, en la década de</p>

<p>los 50 del mismo siglo el Servicio de Fibras</p>

<p>Duras del ministerio de Agricultura, realizó</p>

<p>plantaciones fundamentalmente en</p>

<p>Fuerteventura, en Lanzarote y en Lobos,</p>

<p>para su utilización textil. Las experiencias</p>

<p>se prolongaron durante 15 años con escaso</p>

<p>éxito económico (Navarro Artiles, nota 390</p>

<p>en CASTAÑEYRA 1992: 157).</p>

<p>2.3. Tuneras (Opuntia spp.)</p>

<p>Las especies del género Opuntia que</p>

<p>existen en Canarias son muy variadas, pero</p>

<p>pocas han alcanzado un alto grado de</p>

<p>popularidad. Las dificultades taxonómicas</p>

<p>que presentan este género hacen aconsejable</p>

<p>limitarse a las tres especies más ampliamente</p>

<p>extendidas y reconocidas, además</p>

<p>de ser las más utilizadas. Se trata de</p>

<p>Opuntia maxima, Opuntia dillenii y Opuntia</p>

<p>tomentosa.</p>

<p>Además de estas especies, hay citadas</p>

<p>otras tres también asilvestradas en Canarias:</p>

<p>Opuntia robusta, Opuntia tuna y Opuntia</p>

<p>vulgaris (HANSEN Y SUNDING 1993:</p>

<p>74, ACEBES et al. 2001: 111). Para alguno</p>

<p>autores entre estas especies se establecen</p>

<p>una serie de sinonimias que reducen su número,</p>

<p>por ejemplo Opuntia tuna puede ser</p>

<p>un sinónimo de Opuntia dillenii (DEVESA</p>

<p>ALCARAZ 1997: 441). Otros nombres que</p>

<p>pueden encontrarse en la bibliografía son</p>

<p>Opuntia coccinellifera, Opuntia ficus-indica y</p>

<p>Opuntia ficus-barbarica tres sinonimias de</p>

<p>Opuntia maxima.</p>

<p>Aunque el género se extiende desde Canadá</p>

<p>hasta Argentina, preferentemente se</p>

<p>localiza en las zonas desérticas del Sur de</p>

<p>los Estados Unidos, México y América del</p>

<p>Sur. Las especies que se tratan a continuación</p>

<p>tienen un claro origen mexicano</p>

<p>(GRANADOS-SÁNCHEZ Y CASTAÑEDA</p>

<p>PÉREZ 1991: 21)</p>

<p>La tunera común (Opuntia maxima) es</p>

<p>una de las pocas plantas que no han creado</p>

<p>una gran polémica cuando se establece</p>

<p>su procedencia. Pese a la unanimidad, no</p>

<p>faltan las teorías aparentemente disparatadas</p>

<p>para explicar el origen de las tuneras.</p>

<p>Sirva de ejemplo la que plantea A. J. Benítez</p>

<p>(s. a: 153), editor de una historia sobre</p>

<p>Canarias al principio del XX, y que a su vez</p>

<p>recoge la idea de un novelista conocido por</p>

<p>Fernández y González. Ambos plantean la</p>

<p>siguiente teoría: el Norte de África es muy</p>

<p>260 Marcos Salas Pascual / M. Teresa Cáceres Lorenzo</p>

<p>rica en plantas, y el fruto de las tuneras es</p>

<p>el tuno, relacionado con tunecino y por estos</p>

<p>motivos, Túnez debe ser el centro de</p>

<p>dispersión de las tuneras.</p>

<p>En cuanto a la presencia de estas especies</p>

<p>en Canarias, las primeras referencias</p>

<p>hay que buscarlas en 1764 en la obra de</p>

<p>George Glas (1982: 64). Antes de esta fecha</p>

<p>no se nombra por ningún cronista ni historiador</p>

<p>como planta asilvestrada en Canarias,</p>

<p>sí tenemos referencias más antiguas,</p>

<p>de 1608, sobre la importación de tunos a las</p>

<p>Islas, referidas por el poeta canario Silvestre</p>

<p>de Balboa, en su obra Espejo de paciencia</p>

<p>(1981: 76).</p>

<p>Glas considera las tuneras como una de</p>

<p>las principales producciones de Gran Canaria,</p>

<p>y años más tarde Viera y Clavijo llega</p>

<p>a afirmar que esta especie está «propagada</p>

<p>sobremanera en todas nuestras Islas».</p>

<p>Esta aseveración parece insistir en una presencia</p>

<p>de las tuneras en centurias anteriores.</p>

<p>Un dato que puede corroborar esta hipótesis</p>

<p>es la fecha de introducción de este</p>

<p>género en la Península, muy probablemente</p>

<p>durante los siglos XVI y XVII (HERNÁNDEZ</p>

<p>BERMEJO Y LORA GONZÁ-</p>

<p>LEZ 1992: 266).</p>

<p>Las primeras referencias ilustradas señalan</p>

<p>la presencia de al menos dos especies</p>

<p>de tuneras: Viera y Clavijo habla de Cactus</p>

<p>opuntia L. con una fuerte propagación en</p>

<p>Canarias, Cactus cochenillifer L., base de la</p>

<p>cochinilla, y Cactus tuna L. de espinas mayores</p>

<p>y feroces. Es posible asimilar los dos</p>

<p>primeros nombres a Opuntia maxima diferenciada</p>

<p>en variedades silvestres y cultivadas,</p>

<p>y el tercero a Opuntia dillenii.</p>

<p>Ya en el siglo XIX, Bory (1988: 200) repite</p>

<p>para Tenerife las mismas tres especies</p>

<p>anteriores, y añade que C. tuna y C. cochenillifer</p>

<p>son especies silvestres que cubren</p>

<p>peñas y lugares áridos, alcanzando gran</p>

<p>porte, mientras que C. opuntia es cultivada</p>

<p>con una finalidad comercial muy precisa y</p>

<p>floreciente: la industria de la cochinilla.</p>

<p>En efecto, la cochinilla (Dactylopius coccus)</p>

<p>es un insecto parásito de las tuneras de</p>

<p>cuya hembra se extrae un colorante, el ácido</p>

<p>carmínico, muy apreciado en otras épocas</p>

<p>como tinte textil, y que actualmente sólo</p>

<p>se usa como colorante alimentario, en</p>

<p>productos cosméticos y farmacéuticos.</p>

<p>La tunera de terciopelo u Opuntia tomentosa</p>

<p>aparece por primera vez en la bibliografía</p>

<p>canaria analizada, en 1858. Más</p>

<p>concretamente se cita como presente en el</p>

<p>jardín de D. Juan Manuel de Foranda (NOGUES</p>

<p>SECALL 1858: 275), señalándose</p>

<p>además que en dicho lugar se estaba propagando</p>

<p>rápidamente. El asilvestramiento</p>

<p>de esta planta se documenta poco después</p>

<p>por el botánico suizo H. Christ (1885: 475).</p>

<p>Las utilidades de estas plantas son muy</p>

<p>extensas y abarcan varios campos: la farmacopea</p>

<p>tradicional canaria (PÉREZ DE</p>

<p>PAZ Y MEDINA MEDINA 1988: 38; JAÉN</p>

<p>1990: 25, 42 y 67; etc.); la veterinaria popular</p>

<p>(SIEMENS HERNÁNDEZ 1981: 585 y</p>

<p>587); e incluso como frutal, además de la ya</p>

<p>referida de ser soporte de la cochinilla.</p>

<p>Notas históricas y estudio de algunas plantas mesoamericanas en Canarias:
piteras, tuneras... 261</p>

<p>NOTAS</p>

<p>1 Doctor en Biología por la Universidad La</p>

<p>Laguna, Investigador Asociado del Departamento</p>

<p>de Biología Vegetal (Botánica) de la</p>

<p>Universidad de La Laguna. Tomás Morales,</p>

<p>nº 50, portal 4-4ª A, 35003, Las Palmas de</p>

<p>Gran Canaria. Tfn.: 928372594. E-mail: yamilee</p>

<p>@teleline.es.</p>

<p>2 Doctora en Filología Hispánica por la Universidad</p>

<p>de Las Palmas de Gran Canaria, Profesora</p>

<p>Titular del Departamento de Filología</p>

<p>Española, Clásica y Árabe de la Universidad</p>

<p>de Las Palmas de Gran Canaria. Edificio Millares</p>

<p>Carlo, despacho 101, Pérez del Toro, nº</p>

<p>3, 35001, Las Palmas de Gran Canaria. Tfn.:</p>

<p>928458930. E-mail: mcaceres@sinf.ulpgc.es.</p>

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