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  <title>Nuevo1</title>
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<p>VEGUETA, Número 5, 2000 147</p>

<p>EL TRÁFICO NORTEAMERICANO</p>

<p>EN TENERIFE A FINALES DEL SIGLO XVIII</p>

<p>A TRAVÉS DE LOS INFORMES CONSULARES</p>

<p>FRANCESES</p>

<p>Resumen: Este artículci pretende hacer</p>

<p>un estudio de la navegación de Tencrife</p>

<p>a finales del siglo XVIII, en concreto</p>

<p>durante las décadas de los 80 v 90</p>

<p>de esa centuria, centrado en uno de sus</p>

<p>aspectos: los tratos que mantenía esta isla</p>

<p>con Norkainérica. Para ello hemos</p>

<p>manejado fundamentalmente las fuentes</p>

<p>consulares francesas que hoy en día se</p>

<p>encuentran en los Archivus Nd~i~~lldl~b</p>

<p>Franceses.</p>

<p>Es por eso quc analizamos las entradas</p>

<p>de embarcaciones de esta nacionalidad,</p>

<p>comparándolas con las de otros Estados,</p>

<p>cuáles eran las mercancías que se</p>

<p>traían y cuáles las que se exportaba, su</p>

<p>importancia como transportistas, los</p>

<p>puertos con los que se comerciaba, el valor</p>

<p>de las mercancías, la tipología y el tonelaje</p>

<p>de las naves, rtc. En definitiva, la</p>

<p>pretensión de este artículo, es ayudar a</p>

<p>un mejor conocimiento de unos de los</p>

<p>principales mercadus C ~ I I ~ I ~aU lSi d d el</p>

<p>siglo XVIII: los Estados Unidos.</p>

<p>Palabras clave: Canarias, Estados</p>

<p>Unides, T~.nzdá, n-r.epción, cnmerrin,</p>

<p>consulado francés, Tenerife, mercancías,</p>

<p>importaciones, exportaciones, embarcaciones.</p>

<p>Abstract: In this article ne lidve Lrid</p>

<p>to study the navigation of the island of</p>

<p>Tenerife at tht. erid uf tlie eiglileentli century;</p>

<p>to be precise during thc decades</p>

<p>ofthe eighties and nineties.</p>

<p>!Ale ccncent rat~r ln n t h t~rar lr hrtwren</p>

<p>this island and North America, including</p>

<p>Canada, and especially with the</p>

<p>United States, after its recent indrpendence.</p>

<p>M'hit this aim, ne llave consulted</p>

<p>the National French Archives, and the</p>

<p>news of thcir consuls at the Canary Is-</p>

<p>Idnds. Foi tliis reason we study thc</p>

<p>ships' arrivals, tonnage, tvpology, merchandise</p>

<p>transported and their value,</p>

<p>tlie rule cii Iheir niaritimc calls. what wcre</p>

<p>their exports, the ports with which</p>

<p>they tradcd, and thcir importance as intermediaries</p>

<p>with other reginns. Finally,</p>

<p>we want to have more knowledge about</p>

<p>one of the principal Canarian markets at</p>

<p>the end of the eighteenth century.</p>

<p>Key-words: USA, CANADA, CANARIAN</p>

<p>TRADE, TENERIFE, MERCIIANDICE,</p>

<p>PORTS, FRENCH CONSUL,</p>

<p>blGHTEEN CENTURY</p>

<p>La fuente fundamental de este estudio</p>

<p>ha sido la información aportada por el consu1</p>

<p>general de Francia cn las Islas Canarias.</p>

<p>Éste tenía su lugar de residencia en la isla</p>

<p>dc Tenerife. El consulado francés desplegó,</p>

<p>y no sólo en Canarias sino también en el resto</p>

<p>de España, una rcd de información muy</p>

<p>perfeccionada (podríamos hablar de auténtico</p>

<p>espionaje), destinada a los poderes centrales</p>

<p>de su Estado. Su interés giraba sobre</p>

<p>todo tipo de noticias, yero eran especialmente</p>

<p>las r e !~c ionad~csn n !os asiintns pronóinicos,</p>

<p>las que atraían aún más s u atención</p>

<p>(Una muestra en MINGCET, 1982).</p>

<p>Cs precisamente con la llegada del cónsul</p>

<p>frañcés, el señor Hrrmand, a finales de</p>

<p>1784, cuando se pone un mayor énfasis en</p>

<p>la sistematizacirín de ld iiilvrmación en las</p>

<p>entradas y salidas de barcos. No obstante,</p>

<p>también disponemos de informes durante</p>

<p>la estancia del cónsuí trances Le Con-ite, iiacia</p>

<p>1784.</p>

<p>El objetivo del presente trabajo es dar a</p>

<p>conocer una faceta, el trato con los Estados</p>

<p>Unidos, de la navegación exterior tinerfeña</p>

<p>durante las décadas de los 80 y 90 del</p>

<p>siglo XVIII. Éste fvrrna parte de un estudio</p>

<p>más amplio de las entradas y salidas de</p>

<p>embarcaciones en la isla de Tenerife durante</p>

<p>estas décadas, recogidas a trav6s de</p>

<p>los informes consulares franceses. Con ello</p>

<p>pretendemos apuntalar aún más el conocimiento</p>

<p>del trato con los Estados Unidos, y</p>

<p>del que existen intcresantcs trabajos (RAMOS</p>

<p>PFREI, 1979) (GIJTMERÁ I&lt;AVIiIA.</p>

<p>1985) (MILLARES CANTERO, 1985)</p>

<p>(HERNÁN DEZ GONZÁLEZ, 19%).</p>

<p>Aunque el recuento sc rcalizó para los</p>

<p>años 1784, 1785, 1786, 1787, 1788, 1789,</p>

<p>1790, la documentación referente a la de los</p>

<p>dÍím de 1787 y 1788 ha desaparecido prácticamente,</p>

<p>debido sobre todo al mal estado</p>

<p>de las fuentes. Además contamos con una</p>

<p>parte importantes ae ios registros en ius</p>

<p>afios de 1796 y 1797.</p>

<p>hl tráfico norteamericano m Trnwifr a iinalw i - 1 ~ 1 qigln XVIII a t r a
4 c de !es inhrmoc ... 149</p>

<p>En realidad la información sobre este</p>

<p>tráfico parte desde el mes de octubre de</p>

<p>1784. Además contamos con la navegación</p>

<p>realizada para todv el año 1785 y el de</p>

<p>1786, y tenemos alguna serie para los mcses</p>

<p>de enero y febrcro de 1788. Disponemos</p>

<p>de las entradas y salidas de Tenerife desde</p>

<p>julio dc 1759 hasta final de ese afio, si bien</p>

<p>no se encontraban los meses de septiembre</p>

<p>y octubre. E1 año 1790 está coinplelo durante</p>

<p>los 10 primt71-m rnises. La rrcuperación</p>

<p>de la actividad francesa hace posible</p>

<p>que volvamos a contar con recuentos los</p>

<p>meses de febrero, marzo, abrii de 1196 y</p>

<p>desde julio hasta Final de ese año. También</p>

<p>disponemos de entradas en los 4 primeros</p>

<p>meses de 1797.</p>

<p>Aunque el informe describe en su mayor</p>

<p>parte el tráfico de Sta. Cruz de Tenerife,</p>

<p>también se aportan datos esporádicos</p>

<p>de otros lugares de la isla, en especial del</p>

<p>Puerto de La Cruz.</p>

<p>El comercio con la América del Norte se</p>

<p>había reactivado desde la segunda mitad</p>

<p>del siglo XVTTJ. Las áreas con las que se</p>

<p>mantenía cuntacto eran tanto las 13 colonias</p>

<p>como también, en mucha menor medida,</p>

<p>Canadá. El impulso de este trato se</p>

<p>basó en las necesidades de abastecimiento</p>

<p>del Archipiélago Canario y la búsqueda del</p>

<p>vino por parte dr los nnrtrain~riranns FGta</p>

<p>necesidad de abastecimiento de cereal en</p>

<p>Canarias, procedente del exterior, tenía paralelismn</p>

<p>ron e1 i rnp~~l sdoe otros mercados,</p>

<p>como la llegada de cereal procedente</p>

<p>de Mogador a partir de 1766. No obstante,</p>

<p>e! c6nsiu! fr-.ncés Hermmd 7icegir~hanY 3-'*- .3</p>

<p>1786 que las importaciones de harinas de</p>

<p>Estados Unidos habían suplantado en parte</p>

<p>a las de Marruecos'. La rclación entre los</p>

<p>Estados Unidos y España fue cada vez ni&amp;</p>

<p>estrecha por la propia presencia española</p>

<p>en Norteamérica (ARIAS, 1992: 249-264).</p>

<p>El tráfico con las Trece Colonias inglesas</p>

<p>se había iniciado antes de su indepenciencia</p>

<p>en i77b ( ~ ü i i v í R~H~Vk~N A,1 985:</p>

<p>252-255). Sin embargo, su secesión de Inglaterra</p>

<p>impulsó los lams con los canarios.</p>

<p>La llegada de los ahora estadounidenses</p>

<p>obedeció tambifn a un desarrollo del transporte</p>

<p>marítimo de los Estados Unidos a finales</p>

<p>del siglo XVIII, que hizo que sus barcos</p>

<p>llegasen a los principales puerlos del</p>

<p>Atlántico, e incluso de otros rnareb más lejanos</p>

<p>como el Mediterráneo Su neutralidad</p>

<p>d ~ l d ~llask g uerras europeas de la década</p>

<p>de los 90 del siglo XVIII desarrolló y</p>

<p>consolidó su posición comercial a nivel</p>

<p>global (HERNÁNDEZ ALONSO, 1996:</p>

<p>108).</p>

<p>En total disponemos un total de 348 entradas</p>

<p>a lenerife desde vctubre de 1784,</p>

<p>1785, 1788, 1789 v 1790 De ellas, 47, es decir</p>

<p>el 13'51:1, pertenecen a las llegadas norteamericanas,</p>

<p>de las que más del 903) proceden</p>

<p>de los Estados Unidos. La relevancia</p>

<p>de las llegadas norteamericanas es asombrosa,</p>

<p>ya que suponen el 65'27:h de los navíns</p>

<p>que proceden de América en este periodo,</p>

<p>es decir, por delante incluso de las</p>

<p>llegadas de la América Hispana. Incluso</p>

<p>para años como el de 1790 son el 24'1 7% de</p>

<p>las que llegan en ese año. Esta situacih sc</p>

<p>invertirá sustancialmente con las salidas,</p>

<p>en donde la gran mayoría de los barcos que</p>

<p>se dirigen al huevo Mundo lo harán a la</p>

<p>~mé r i&amp;h ispana</p>

<p>Para losdatos que disponemos de los</p>

<p>2ñns 17% y 1797, e! pece l e !es n ~ r t c s z c</p>

<p>ricanos en las llegadas decrece algo, ya que</p>

<p>tan sólo componen el 8'62:g del total', ccdiendo</p>

<p>paso a otros puntos dc origen más</p>

<p>interesantes como por ejemplo el puerto de</p>

<p>Mogador. Este porcentaje se acerca al dado</p>

<p>para !SS cfitixdrn e~:adoüiiideises a Si*</p>

<p>Cruz de Tenerife en los años 1796-1798, que</p>

<p>se ha calculado en el 5'1% del total (GUIMERÁ</p>

<p>RAVINA, 1985. 236).</p>

<p>Estos viajes llegan de forma regular a lo</p>

<p>largo de todo el año, si bien es entre enero</p>

<p>y abril cuando se realizan más entradas a</p>

<p>Tenerife. Esto se debe qiiizás en que es a</p>

<p>principios de año cuando más necesidad</p>

<p>hay de alimentos en las Islas y, por tanto,</p>

<p>cuando los cereales, la carne y el pescado</p>

<p>norteamericano encuentran unos precios</p>

<p>150 Geri71árz Saritaizn Pérc:</p>

<p>más altos y una salida más fácil. No obstante,</p>

<p>es el mes de agosto, junto con el de</p>

<p>febrero, en donde más barcos de las Estados</p>

<p>Unidos llegan a Tenerife, lo que nos</p>

<p>habla sin duda de la regularidad y de la no</p>

<p>estacionalidad del cur~i r r i ioe stadounidense,</p>

<p>lo que también es indicativo de su potencial</p>

<p>al no depender exclusivamente de</p>

<p>unos determinados meses para colocar sus</p>

<p>mercancías, sino que sus barcos van Ilegando</p>

<p>a lo largo de todo el ano.</p>

<p>De las llegadas disponemos de un mayor</p>

<p>número que lo hacen a Sta. Cruz de Tenerife,</p>

<p>aunque con porcentajes muy similares</p>

<p>a los del Puerto de La Cruz, en</p>

<p>concreto el 59'57% para el primero y el</p>

<p>40'42 para el segundo. Tanto en Sta. Cruz</p>

<p>como en el puerto de La Cruz depositan</p>

<p>sus mercancías, si bien es en Sta. Cruz donde</p>

<p>se hacen las mayores descargas. Por el</p>

<p>contrario, el interés del Puerto de La Cruz</p>

<p>se acrecienta para la cargazón de vinos. No</p>

<p>rs nada infrecuente. en cualquier caso, que</p>

<p>estas naves tocasen, descargasen y cargasen</p>

<p>mercancías en ambos puertos'.</p>

<p>Una característica dc los contactos con</p>

<p>los Estados Unidos es que no están nada</p>

<p>centralizados. En efecto, son numerosos los</p>

<p>puertos estadounidenses que participan en</p>

<p>el comercio canario. Así los del Filadelfia,</p>

<p>Newport, Nueva York, Jersey, Dentown,</p>

<p>Char!cstvn, I\!e~.~ilur;B: ~ s t ~ Pnr,o vidr'nce,</p>

<p>Baltimore y Edenton. Además también llegan</p>

<p>barcos, sin que se especifique el puerto</p>

<p>de Carolina dcl Norte, de Rhode Island,</p>

<p>de América del Norte y de Virginia. No hemos</p>

<p>podido localizar el puerto de Dentown,</p>

<p>aunque se iivs indica que está en Corolina.</p>

<p>"Keubery" es quizás el de Newbury</p>

<p>(Massachusetts), ya que la ciudad de Ncwberry,</p>

<p>situada en Carolina del Sur, no se encuentra</p>

<p>rodeada dc mar y se localiza varios</p>

<p>cientos de kilómetros hacia el interior'. Las</p>

<p>embarcaciones salen tanto de ciudades bastante</p>

<p>pobladas, como de pequeños puertos</p>

<p>situados en la costa atlántica norteamericana.</p>

<p>IJor tanto, y teniendo en cuenta estas</p>

<p>salvedades, los puertos quc mantienen</p>

<p>contacto con Canarias se sitúan en los estados</p>

<p>de: Pennsylvania, New York, Nueva</p>

<p>Jersey, Maryland, Massachussets, Rhode</p>

<p>Island, Carolina del Norte, Carolina del Sur</p>

<p>y Virginia, es decir, en 9 de los 13 Estados,</p>

<p>por lo que los intercambios por Estados se</p>

<p>mantienen bastante repartidos igualmente.</p>

<p>Además también llegan embarcaciones</p>

<p>del Ca~iadA, eii cu~icrelu de Quebec y de</p>

<p>Shelburn, en Nueva Escocia'.</p>

<p>Aunque las llegadas, como vemos, están</p>

<p>muy repartida desde el punto de vista</p>

<p>de los puertos de origen, el lugar que ostenta</p>

<p>la primacía era el de Filadelfia, con el</p>

<p>23'4% del purilo de origen. A este le siguen</p>

<p>el de Boston, con el 14'895'0 y el de Newport,</p>

<p>con el 8'517'0. Por Estados, el primer</p>

<p>lugar corresponde a Pennsilvania, debido</p>

<p>al puerto de Filadelfia, con el porcentaje ya</p>

<p>mencionado, seguido de Massachussets</p>

<p>con el 21'27% y Rliode Island con el</p>

<p>19'14yL. A ese orden le sucede el de Nueva</p>

<p>York, las Carolinas, Maryland, Virginia y</p>

<p>Nueva Jersey. En definitiva, el peso del comercio</p>

<p>con Canarias lo llevan los Estados</p>

<p>del Norte.</p>

<p>Aunque casi siempre llegan de forma</p>

<p>directa a las Islas Canarias, también pueden</p>

<p>hacer la travesía mediante un tráfico</p>

<p>de escala en otros territorios, especialmente</p>

<p>en algún puerto lusitano del Atlántico</p>

<p>como T ishm n en la iqla de Madeira. con la</p>

<p>que gudrdan también estrechas relaciones.</p>

<p>Por lo que se refiere a la tipología de las</p>

<p>embarcaciones, la mayor parte son bergantines,</p>

<p>con más del 517ó de las que llegan de</p>

<p>Norteamérica, seguidas a gran distancia</p>

<p>px !as go!ctas, !us bdsndras, !as fragztus,</p>

<p>los navíos y los jabeques (llamados "chebec"</p>

<p>por los franceses), por ese orden. E11</p>

<p>cudlquier caso, debemos andarrius con cuidado</p>

<p>con estas denominaciones, ya que entre</p>

<p>las observaciones del cónsul de Francia</p>

<p>en las Islas Canarias, Clerguet, figura que</p>

<p>en España se llama fragata a todos los barcos</p>

<p>de tres mástilesh.</p>

<p>La mayor parte de la ridc~ondiidad de</p>

<p>las embarcaciones de las llegadas nortea-</p>

<p>Ounversdad de a s Fanas d? Gran Canara i t o e c a Unuestsri a e m m Dgta le
Caniris 20815</p>

<p>S! t r i f i c ~~ c r t c : .~c : i c anc~n Tcr.c;ik a fiiia!ej de!
&amp;&amp;=!c. AV!: a través de lüs idüiiiics. .. * r.</p>

<p>LJI</p>

<p>mericanas, son precisamente cstadounidenses</p>

<p>(más del 80%). Sólo excepcionalmente</p>

<p>aparecen en este tráfico algún que</p>

<p>otro barco de fábrica española, inglesa o irlandesa.</p>

<p>De hecho, pur los datos de los que</p>

<p>disponemos pensamos que este tráfico estaría</p>

<p>en manos de los estadounidenses, como</p>

<p>en el caso de las embarcaciones, tal y</p>

<p>como hemos visto, pero también en la capitanía</p>

<p>y en los mercaderes que participan</p>

<p>en él. Esporádicamente algunas de las embarcaciones</p>

<p>americanas que llegan de los</p>

<p>Estados Unidos lo hacen bajo pabellón inglés.</p>

<p>Es curioso como los dos únicos viajes</p>

<p>que llegan desde Canadá están en manos</p>

<p>de embarcaciones inglesas y no estadounidenses',</p>

<p>reflejando claramcnte el dominio</p>

<p>político inglés sobre ese territorio.</p>

<p>La importancia de los estadounidenses</p>

<p>como transportistas era rotunda, ya que no</p>

<p>sólo dominan la nacionalidad de las embarcaciones</p>

<p>que llegan de Norteam6rica; sino</p>

<p>que su presencia en la nacionalidad de</p>

<p>los barcos que recalan, en general, a Tenerifr</p>

<p>en cstc periodo es muy notable. Desde</p>

<p>luego había contribuido en el desarrollo de</p>

<p>la marina estadounidense diversos factores,</p>

<p>como las medidas proteccionistas tendentes</p>

<p>a reservar su comercio para cmbarcacioncs</p>

<p>americanas, los aranceles aduaneros y las</p>

<p>d i u p ~ t ~csn trc !os Estadvs cüropeos</p>

<p>(ADAMS, 1979: 54). La supremacía en</p>

<p>cuanto al origen de las embarcaciones que</p>

<p>llegan hasta 1790 a Tenerife es para España</p>

<p>con el 33'04$í1. A esta le sigue la importancia</p>

<p>del transporte inglés, con el 17'24%</p>

<p>)i el amelirdiiu e11 iercer iugar, con ei</p>

<p>15'87;. Prácticamente la misma tónica se</p>

<p>corresponde para los años de 1796 y 1797,</p>

<p>donde la mayor parte son españoles seguidos</p>

<p>de los inglcscs y empatados con ellos</p>

<p>los americanos. Como vemos, tan sólo le</p>

<p>superan en este contexto los de nacionalidad</p>

<p>espanola y los barcos ingleses. Los estadounidenses</p>

<p>se sitúan por encima incluso</p>

<p>de los barcos franceses, de los daneses,</p>

<p>de los portugueses, de los holandeses y de</p>

<p>los suecos.</p>

<p>Las importaciones que se hacen de los</p>

<p>Estddos Unidos son mucho más variadas</p>

<p>que el cereal. En efecto, en el interior de estos</p>

<p>barcos se transporta millo, mijo, harina,</p>

<p>avena, cebada, cekeno, bizcocho y arroz.</p>

<p>Pensamos que el mijo, el "mil" de los documentos,</p>

<p>consistiría en la variante de trigo</p>

<p>candeal, esto es, trigo de buena calidad.</p>

<p>Pero también llegan almendras, papas, té,</p>

<p>pimienta negra, garbanzos, habichuelas,</p>

<p>guisantes, habas, manteca, sebo, salazón de</p>

<p>cerdo y vacuno, jamones, salchichón, quesos,</p>

<p>cera, candelas, bujías de esperma de</p>

<p>ballena, duelas, círculos de hierro, hierro</p>

<p>en barra, clavos, utensilios de cocina en</p>

<p>hierro, tablas de madera (generalmente de</p>

<p>abeto), brea, arenques, bacalao, salmunes,</p>

<p>aceite de pescado, aguardiente, vino, ron,</p>

<p>ladrillos, trementina, telas de vela, lino, caballos,</p>

<p>lencería, telas, cuerdas v loza. Las</p>

<p>cantidades de aguardiente y de vino son</p>

<p>insignifican-t~ys además dehian es tz destinadas</p>

<p>para una escala posterior, ya que</p>

<p>no era Tenerife precisamente el mejor lugar</p>

<p>para colocarlas. No obstante, las dcstilcrías</p>

<p>de ron de Nueva Inglaterra habían alcanzado</p>

<p>un notable desarrollo, con cuy-a p.roducción</p>

<p>habían conseguido introducirse en</p>

<p>los mercados africanos (JONES, 1995: 23-</p>

<p>24). Esta tendencia en la importación de</p>

<p>a g u a i d i r d r dr Lacia L U I I ~ I I I Ue~1 1 ~ U Júl timos</p>

<p>años del siglo XVIII y a principios del</p>

<p>siglo XIX, ya que en 1800 entraron en la</p>

<p>aduma de Sdntd Cru7 de Tenerife, procedente</p>

<p>de los Estados Unidos 290 arrobas de</p>

<p>aguardiente de caña (HERNÁNDEZ RO-</p>

<p>7 - 7 A U I ~ L U C L ,I Y O ~ :4 38j.</p>

<p>Los artículos más importantes son desde</p>

<p>luego cl cereal, la carne y el pescado salado,</p>

<p>la madera, los utensilios de hierro, la</p>

<p>cera y las papas'. Sin conlar aquellos cargamentos</p>

<p>en que no se nos proporciona el</p>

<p>montante total de cada artículo, sabemos</p>

<p>que desde Norteamérica llegaron más de</p>

<p>228.000 duelas para pipas y medias pipas,</p>

<p>1.900 duelas para cuarterolas, 3.977 barriles</p>

<p>de harina, 2.700 fs. de frumentu, 17.283 fs.</p>

<p>de mijo (trigo), 2.242 fs. de otros cereales,</p>

<p>152 Gerrnií~z Santana Pc'rez</p>

<p>sobre todo de millo, 163 barricas de cereal,</p>

<p>sobre todo centeno y arroz, probablemente</p>

<p>este último de Carolina del Sur (DEGLER,</p>

<p>Carl N. Degler, 1986,64), una cantidad destacada</p>

<p>de bizcocho, 1.460 fs. de papas, 300</p>

<p>barriles y 13 barricas de carne salada (sobre</p>

<p>todo de cerdo, de vaca, de buey, salchichón</p>

<p>y jamones), 154'5 barricas y 242</p>

<p>barriles de pescado (sobre todo bacalao), a</p>

<p>lo que hay que sumar 38 barricas y 14 barriles</p>

<p>de aceite de pescado, 33.900 tablas</p>

<p>para la fabricación de pipas, 8.000 pies de</p>

<p>tablas, 8.000 piezas de tablas y 8 piezas de</p>

<p>arboladura.</p>

<p>Otro de los rasgos destacados es que no</p>

<p>podemos hacer una clara distinción entre</p>

<p>los cargamentos qiie llegan de las colonias</p>

<p>del Yorte con respecto a las del Sur. Tanto</p>

<p>unas como otras transportan básicamente</p>

<p>los mismos productos.</p>

<p>Por tanto, Canarias, y en concreto Tenerife,</p>

<p>sigue el esquema típico de la Curona</p>

<p>espafiv!~r r, SU comcrcio c ~ r!=. S E s t u d ~ v</p>

<p>Unidos, esto es exportadora de vinos a</p>

<p>cambio de una parte de productos agrícolas</p>

<p>(trigu, arroz, carne, pescado americanos)</p>

<p>(CONZÁLEZ ENCISO, Agustín, 1979:</p>

<p>82-83) y otros más acabados. Este modelo</p>

<p>de intercambio es s i r r i i l d r dl que 117s Estados</p>

<p>Unidos habían establecido con el Archipiélago</p>

<p>de Madeira (MARTINS RTREIKO,</p>

<p>1993: 389-39Oj. No obstante, sabernos</p>

<p>que parte de este cargamento, en especial</p>

<p>de harina formaba parte de un tráfico</p>

<p>triangular, ya que una vez que llegaban a</p>

<p>Canarias desde los Estados Unidos, se reexportaban</p>

<p>parte hacia la América Hispana.</p>

<p>Este tráfico contaba con un gran tradición</p>

<p>desde mediados del siglo XVTII</p>

<p>(RAMOS PÉREZ, 1979).</p>

<p>Otra dc las noticias que nos proporcionan</p>

<p>desde el consulado francés es la valoración</p>

<p>estimada de los cargamentos en cada</p>

<p>embarcación. Si bien no disponemos de</p>

<p>toda esta información para todas las llegadas,</p>

<p>sí son lo suficientemente abundantes</p>

<p>para sacar una media. El cargamento medio</p>

<p>importado de los Estados Unidos era</p>

<p>valorado en 7.208'33 pesos, o lo que es lo</p>

<p>inismo 28.833'33 libras, unidad monetaria</p>

<p>en que también vienen expresadas las valoraciunes.</p>

<p>No obstante, nos encontramos</p>

<p>con una franja que va entre los 3.000 pesos,</p>

<p>para los dc menos valor y los 20.000 pesos".</p>

<p>Sabemos que algunos de los viajes que</p>

<p>llegaron a Tenerife no tenían como destino</p>

<p>exacto la isla, sino que simplemente se hacía</p>

<p>escala en ella para proseguir viaje. Así,</p>

<p>en julio de 1789, e1 navío americano "Natlrariel",</p>

<p>que venía de Bvston y Mdeira, del</p>

<p>que era capitán Guillermo Denn, estaba</p>

<p>destinado para las Indias Orientaleslo. De</p>

<p>los destinos de estas embarcaciones tenemos</p>

<p>poca información aunque sabemos</p>

<p>que después de comerciar o hacer escala en</p>

<p>Tenerife, algunas de ellas fuerun para las</p>

<p>Islas de Cabo Verde y Goré, cargando además</p>

<p>en la isla vino". Con ello se cumpliría</p>

<p>la tónica del periodo 1802-1804 en el que</p>

<p>numerosas embarcaciones norteamericanas</p>

<p>v e ! !ngsn a !%Y. C r ~ 7de Tenerife se dirigen</p>

<p>hacia la "Costa de África", "Cabo Verde"</p>

<p>y "Guinea", en relación con la trata negrera</p>

<p>(MILLARES CANTERO, 1985: 689).</p>

<p>Otros destinos son los ya mencionado de</p>

<p>las Indias Orientales y Madeira.</p>

<p>Son pocas las noticias que disponemos</p>

<p>del regreso de los barcos que llegaban dc</p>

<p>Norteamérica. Conocemos algunos ejempius</p>

<p>cit. eiiii&gt;dicdciu~icsy ur v e i i í a ~d~e Curopa</p>

<p>y tenían como destino los Estados</p>

<p>Unidos y que realizaban alguna escala en</p>

<p>las Islas. Así, un navio español que el 31 de</p>

<p>octubre de 1785 salió para Filadelfia u utrv</p>

<p>bergantín danés que partió el 16 de dicienibre</p>

<p>de ese año para la misma ciudad,</p>

<p>procedente de Hamburgo o algún barco</p>

<p>que saliendo desde Cádiz con dirección a</p>

<p>La Carolina hizo escala en Tenerife". En</p>

<p>cualquier caso, no deja de resultar significativo</p>

<p>que en estas escalas lo que se cargaba</p>

<p>en Tenerife era vino.</p>

<p>Desde los piiertos del Norte de Tenerife</p>

<p>se remitía preferentemente vino a los Estados</p>

<p>Unidos". Los envíos de vino fueron</p>

<p>considerables, dentro de un tráfico triangular</p>

<p>con los puertos ingleses de donde se</p>

<p>importaban manufacturas a Canarias (BÉTHENCOUIiT</p>

<p>MASSIEU, Antonio, 1991:</p>

<p>141). Hasta tal punto era importante esta</p>

<p>exportación que para los primeros años del</p>

<p>siglo XIX las exportaciones de vino y</p>

<p>aguardiente por la aduana de Sta. Cruz suponían</p>

<p>más del 50% del volumen vitícola</p>

<p>extranjero (MILLAKEb CAN'I'EKO, 1985:</p>

<p>690-691). Además se llevaba desde Tenerife</p>

<p>diversos productos complementarios</p>

<p>muy variados como carne salada, barrilla,</p>

<p>jarcia, cáñamo, sal, higos, pasas, cordones,</p>

<p>cintas, seda, azúcar y miel de caña extranjeros</p>

<p>y pimienta negra extranjera</p>

<p>(HERNÁNDEZ RODR~GUEZ, 1983: 503,</p>

<p>505, 513 y 517). La carga que se tomaba en</p>

<p>Tenerife con destino a los Estados Unidos</p>

<p>era completada en algunas ocasiones con la</p>

<p>barrilla recogida en Fuerteventura y Lanzarote</p>

<p>(HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, 1993:</p>

<p>95-97), y en la que este país era uno de sus</p>

<p>mercadm pr~fprencialer a finales de! rig!c?</p>

<p>XVIII y principios del XIX (MILLARES</p>

<p>CANTERO, 1985: 686).</p>

<p>Prácticamenle no podemvs aventurarnos,</p>

<p>en relación con las salidas y entradas de</p>

<p>barcos y con su cargamento, sobre la balanza</p>

<p>comercial con los Estados Unidos. Sin</p>

<p>embargo, el cónsul de Francia, el sr. Ilermand,</p>

<p>estimaba en 1786 que el valor de lo</p>

<p>qüe importaba las Mas Cana¡-ias de rskt LÜna</p>

<p>era de 150.000 pesos, mientras que las exportaciones</p>

<p>sólo llegaban a los 120.000 pesos,</p>

<p>por lo que se producía un déficit, romo</p>

<p>el que se tenía con los países europeos, que</p>

<p>era compensado sólo en parte con los beneficios</p>

<p>con ia América espaiioia y por ia extracción</p>

<p>de pesos en contrabando'" IJor desgracia,</p>

<p>en los documentos no se precisa el</p>

<p>periodo exacto que era evaluado por el cónsul.</p>

<p>Esta información parece estar en consonancia</p>

<p>con los que ocurría con la balanza comercial</p>

<p>tinerfcña a principios del siglo XIX</p>

<p>(MILLARES CAKTEIIO, 1985: 694-695).</p>

<p>No es de extrañar, por tanto, que estos</p>

<p>negocios llamasen la atención de otros países</p>

<p>europeos, entre ellos Francia. El cónsul</p>

<p>Hermand afirmaba en uno de sus informes,</p>

<p>hacia 1786, que los Estados Unidos</p>

<p>enviaba anualmente 4 o 5 barcos a Tenerife,</p>

<p>cargados de harinas, duelas y velas de</p>

<p>esperma, que allí cambiaban a cambio de</p>

<p>vino. El consulado francés en Canarias Ilegó</p>

<p>a proyectar aprovechar este tráfico en su</p>

<p>bcneficio, destinando los numerosos barcos</p>

<p>franceses que salían desde Francia hacia</p>

<p>Norteamérica, para que al regreso recalasen</p>

<p>en las Islas Canarias, donde dejarían</p>

<p>sus cargamentos americanos, beneficiándose</p>

<p>de este doble intercambioI5. Este proyecto</p>

<p>qiiedaría finalmente en agua de borrajas.</p>

<p>Entre las embarcaciones de los Estados</p>

<p>Unidos que llegaron a Tenerife, en algún caso</p>

<p>es posible precisar su tiempo de estancia</p>

<p>en Sta. Cruz. Salvo en 2 estancias breves,</p>

<p>debido a que el barco partió inmediatamente</p>

<p>para el Puerto de La Cruz, y que no pasaron</p>

<p>de 2 días, en el resto la media de días</p>

<p>de estancia fue de algo más de 25 días.</p>

<p>Por p r + , 12 .iEr3~;6= de! T".;- ;- L"J' de</p>

<p>NorlearriGrica a las Islas era bastante largo,</p>

<p>de unos 55'5 días de medialb. La travesía no</p>

<p>sicmprc cra fácil y los peligros siempre acechaban''.</p>

<p>Otro de los datos que en ocasiones</p>

<p>se proporciona es el tonelaje de las embarcaciones,</p>

<p>yendo clrsdr una franja entre</p>

<p>las 125" y las 320 toneladas, aunque el tonelaje</p>

<p>medio fue de 259.</p>

<p>Cuiiiu iitmius visto, la presencia de ios</p>

<p>norteamericanos en Tenerife iría en aumento</p>

<p>en los últimos años del siglo XVIIl</p>

<p>y a principios del XIX. Canarias sirvió como</p>

<p>mercado para introducir sus mercancías,</p>

<p>destinadas a las Islas y a otros lugares,</p>

<p>como exportadora de vino y barrilla, y como</p>

<p>escala fundamental de las naves estadounidenses</p>

<p>en sus travesías por el Atlántico</p>

<p>Oriental. Sin embargo, lo que es</p>

<p>indudable es que la navegación estadounidense</p>

<p>comenzó a consolidarse tras su</p>

<p>independencia de los ingleses, como hemos</p>

<p>tratado de demostrar, a través de las</p>

<p>llegada de embarcaciones desde este origen</p>

<p>y a la relevancia de su transporte a nivel</p>

<p>internacional.</p>

<p>El tráfico norteamericano en Tenerike a finales del siglo XL'III a través
de los informes ... 153</p>

<p>ounvprsdad de a s Fanai 63 Gran Canara i t o e c a Unuestsri a e m m Dgta le
Caniris 20815</p>

<p>154 Germdn Santana Perez</p>

<p>NOTAS</p>

<p>Centre d'accueil et de recherche des Archives</p>

<p>nationales (C.A.R.A.N.), Affaires</p>

<p>étrangeres (A.E.), B/III/344.</p>

<p>C.A.R.A.N., A.E., R/TIT/351. El 14 de nivbse</p>

<p>Ilegó el bergantín americano "La Calopia"</p>

<p>desde Nueva York, cargado de dovelas.</p>

<p>C.A.R.A.N., A.E., B/III/350. Así lo hace la</p>

<p>fragata americana "Laclive" en marzo de</p>

<p>1786, habiendo llegado de Nueva York.</p>

<p>C.A.R.A.N., A.E., B/111/35U. El 19-9-85 llegó</p>

<p>el bergantín americano "James", procedente</p>

<p>de "Neuhery", con un cargamento de dueids</p>

<p>y a18uiias haiinas v-aiüi-ñdür i-L3 .KX pesos</p>

<p>o 12.000 libras torriesas.</p>

<p>C.A.R.A.N., A.E., B/III/351. De Shelburn, en</p>

<p>la Nueva Escocia, llega la goleta inglesa</p>

<p>"juan y ]uanar', con un cargamento de 90 barriles</p>

<p>de bacalao, 16 barriles de salchichón y</p>

<p>4 barriles de arenques.</p>

<p>C.A.R.A.N., A.E., B/II1/351.</p>

<p>C.A.R.A.N., A.E., B/111/351. Uno de ellos es</p>

<p>bergantín inglés "La Esperanza", que echa el</p>

<p>ancla en el I'uerto de La Cruz en agosto de</p>

<p>1789 procedente de Quebec, con un cargamento</p>

<p>de madera para pipas.</p>

<p>C.A.R.A.N.,A .E., B/I/1080. El 21~28 8 Ilegó</p>

<p>de Boston la goleta americana "Landevaou"</p>

<p>con cargamento dc 41 barricas de bacalao, 69</p>

<p>barriles de carne vacuna, 15 cajones de queso,</p>

<p>6 barriles de jamón, 1.000 ladrillos, 3 barriles</p>

<p>de cera, 2 barriles de habichuelas, h harriles</p>

<p>de aceite de pescado, 10 barriles de</p>

<p>papas y 11 sacos de avena.</p>

<p>C.A.R.A.N., A.E., B/III/350. El 15 de febrero</p>

<p>de 1786 llegó desde Filadelfia el bergan-</p>

<p>Lín americano "Delavar", capitán Thomas</p>

<p>Pit, con un cargamento consistente en 1.400</p>

<p>barriles de harina, 9 barriles y 2 cajas de cera-</p>

<p>amarilla, 70 harrilps de sala7hn de r ~ r d o</p>

<p>y 1.500 duelas, evaluado todo en 20.000 pesos</p>

<p>u 80.000 libras.</p>

<p>10 C.A.R.A.N., A.E., B/III/351. LLegó a Sta.</p>

<p>Cruz para tomar algunas pipas de vino.</p>

<p>11 C.A.R.A.N., A.E., B/IJT/350. El bergantín</p>

<p>americano "Rariger", que había llegado de</p>

<p>Newport e1 3 de marzo de 1786, con cargamento</p>

<p>de 32.000 duelas para pipas, tablones,</p>

<p>la madera para hacer las vergas, ladrillos,</p>

<p>brea, algunas barricas de salmón, cerdo salado,</p>

<p>aceite de pescado, centeno, millo, habas,</p>

<p>lino, esperma, cera, arroz, queso, manteca,</p>

<p>sebo y 300 barriles de harina, puso la</p>

<p>vela para Cabo Verde el 28 de marzo de ese</p>

<p>año, habiendo cargado al menos 15 pipas de</p>

<p>vino. Lo mismo ocurre ese mismo mes con</p>

<p>1La- i, - --- 8 L.. -.,.,,;,u,. "Lo TGKMYM~", U cCar gS</p>

<p>al menos 10 pipas más de vino para el mismo</p>

<p>destino.</p>

<p>12 C.A.R.A.N., A.E , B/III/350. El 12-3-85 llegó</p>

<p>a Sta. Cruz de Tenerife para hacer aguada y</p>

<p>aprovisionarse, el paquebote danés "El Fordenskire",</p>

<p>procedente de Cádiz y con destino</p>

<p>a La Carolina.</p>

<p>13 C.A.R.A.N., A.E., B/III/351. El bergantín</p>

<p>americano "Hannarli", que estaba destinado</p>

<p>para Fiiacieiíia en marzo de í E V , había cargado</p>

<p>algunas pipas de vino en Tenerife.</p>

<p>14 C.A.R.A.N., A.E., B/III/344.</p>

<p>15 C.A.R.A.N., A.E., B/III/344.</p>

<p>16 C.A.R.A.N., A.E., B/III/350. El 20-12-84 entró</p>

<p>en Sta. Cruz de Tenerife el jabeque español</p>

<p>"El Sto. Cristo", viniendo de Filadelfia en</p>

<p>56 días.</p>

<p>17 C.A.R.A.N., A.E., B/III/350. Los marineros</p>

<p>de la goleta inglesa "El Triunfo", que había</p>

<p>llegado de Charieston, deciararon que ei capitán</p>

<p>y uno de sus compañeros se habían</p>

<p>ahogado en la travesía. Su cargamento consistía</p>

<p>en 20 burricas de ron, 1 de tabaco y 40</p>

<p>barras de hierro, estando destinado para Goré.</p>

<p>18 C.A.R.A.N ... A.E.. B/III/350. En marzo de</p>

<p>1786 arribó a Sta. Cruz de Tenerife la fragata</p>

<p>americana "La Tornasa", procedente de</p>

<p>Newport, siendo de 123 toneladas.</p>

<p></p>

<p></p>

<p></p>

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