VEGUETA, Número 3,1997-1998, (303-316) - 303 -

sobre la J flora u J ve~etación U

del Pico U Caldera de

Bandama

" Departamento de Biología Vegetal (Botánica)

Cniversidad de La Laguna.

"* Sección de Geografía (DACT).

Cniversidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Algunos datos sobre la flora y vegetación del Pico y Caldera de Bandama 305

duo arbustivo que ha venido siendo determinado

como dicha especie. T,a situación

del ejemplar, situada al ladv del camino

que une las casas de Randama con el interior

de la Caldera, puede hacer pensar que

se trate de una introducción voluntaria,

aunque el porte del espécimen nos indica

que debió realizarse hace mucho tiempo,

quizá coincidicndo con la explotación agrícola

del fondo de la Caldera. Su proliferación

natural en Bandama no ha podido ser

comprobada por nosotros, al no localizdr

plantulas alrededor del ejemplar adulto, sin

embargo sí es posible encontrar muchas

s~mi!!as aparei-iiemeiiie iiiaci urds y viabies.

Por último llamar la atención sobre

algunas poblaciones de Carlina sp., cuyas

características las diferencian de Carlina

salicifolia, y las acercan tanto a Cavlina canariensis

como a Carlina texedae. Son plantas

arbustivas cuyos capítulos, pocos y mas

pequeños que los de Curlinu salicifolia, están

largamente pedunculados. Las hojas, largas

y estrecnas, son simiiares a las de Cnrlzna

texcdae. Posiblemente se trata de híbridos

entre Carlirza salicifoliu y Carlina canariensis,

y se han detectado estas poblaciones no

sólo en Bandama, sino también en el

Barranco de Las Goteras.

Tipos de vegetación y discusión fitosociológica

Algunas de las comunidades vegetales considcradas

poseen ciertos aspectos que pueden

ser controvertidos. Asimismo en la bibliografía

preexistente se citan otras asociaciories que

no han sido consideradas, por lo que parece

necesario especificar el inotivo. Las comunidades

o tipos de vegetación que se han diferenciado

en el área de estudio quedan reflejadas

en el presente catálogo sintaxonómico

que presentamos a continuación, así como las

consideraciones sobre su nomenclatura.

Matorrales de cardones y tabaibas y comunidades

termoesclerófilas

1. KLEINIO-EUPHORBIETEA CANARIENSIC

(Rivas Goday & Esteve 1965) Santos 1976

+ Kleinio-Euphorbietalia canariensis (Rivas

Goday & Esteve 1965) Santos 1976

* Aeoizio-Eupliorbion canarierlsis Sundirig

1972

1.1 Aeoli~o-Cuplrorhl~turrtiu rirriirnsls (Rivas

Goday & Esteve 1965) Sunding 1972

1.la. pictaci~toszim ( l ~ n t i s & - a t l a n t i c a e )

Suiidiiig 1972 curr.

En este sintaxón se han incluido tanto los

cardonales como los tabaibales dulces existentes

en la zona. Puede pensarse que los

segundos deben integrarse en la asociación

Ezrphorbiefz~m balsamiferae Sunding 1972,

cieíinicia para ios tabaibales dulces graiicanarios.

~n este trabajo hemos considerado,

apoyándonos en los inventarios realizados,

que los tabaibales dulces de Kandama no se

diferencian ni florística ni ecolUgicameiite

de los cardonales edafoxerófilos>xistentes

en la región. Faltan en estos tabaibales las

especies características de la asociación

comentada: Helianthemum canariensis,

lJlocnma penduln, Rcseda scoparza, Ceropegia

fusca, etc. La diterenciación cntre tabaibales

y cardonales, en estas situaciones, parece

estar relacionada con la naturaleza del sustrato:

cuando la comunidad crece sobre

rocas o materiales consolidados domina el

cardón, Euphorbia canariensis, mientras que

si se establece sobre conos de derrubios

inestables, domina la tabaiba dulce,

Ernphorbia balsamifera. Esta cuestión ha sido

observada también en algunos otros lugares

de la vertiente norte insular: Barranco

Mondeal (Tafira-Marzagan), Barranco San

Felipe (Moya), etc. El establecimiento de

una nueva subasociación donde se incluya

a estos tabaibales dulces queda pendiente

de un estudio global de l& cardonales y

tabaibales en Gran Canaria.

Tanto cardonales como tabaibales dulces

aparecen acompañados por elementos del

bosque termófilo (Oleu eurrrpapa ssp. cerasiformis,

Pistacia lentiscus, etc.) clímax climatófila

de la zona, por lo que ambos deben considerarw

rnmn vegetación per-znente

cdafoxcrófila. Para estas situaciones propo308

Marcos Salas Pascua1 A ~ u s t í nN aranjo Cigala

de serie o es una formación producto de la

degradación de la misma, cosa, esta última,

muy probable.

Matorrales de sustitución de laurisilva

xérica

2 PRUNO-LA URETEA AZORlCAE

Oberdorfer ex Rivas-Martínez, Arnaiz,

Barreno & Crespo 1977

+ Andyalo-Ertcetalza Oberdorfer 1965

* Ruhlo perlclymenl-Rublon ulmifol~i

(Oberdorfer 1965) Rikas-Vartíner et al

1993

2 1 Rubio (per~clymrnl)-RubefiimO berdorfer

1965

De las comunidades incluidas en esta

clase fitosociológica, propia del monte

verde y de sus matorrales sustitutivos,

tan sólo se encuentran en la zona los zarzales,

muchas veces de origen antrópico,

que se agrupan en la comunidad que aquí

se cita Los zarsales de Bandama se presentan

en la zona mas húmeda y relacionados

en muchas ocasiones con rezumaderos

o con estanques artificiales. Son

formaciones casi monoespecíficas de

Rubtis inermis.

En la Caldera de Bandama se han citado

algunos elementos de la laurisilva xérica,

Visneo-Arbutetum canariensis, tales como

Sideroxylon marmulano, Maytenus canariensis

y alyitnaq citas antigiiaq de Tnuvus aznvirn

Estas locali7aciones vodrían ser meras

representaciones puntuales de la comunidad,

intepdas en e! acehuchñ!, n hien Ser

el resto de un bosquete actualmente desaparecido.

Hai v e te ner e n ~ ~ e f i tt2<m bi& riiio cm A -- y-- ---

los ultimo años se están llevando a cabo en

las zonas umbrosas repoblaciones con elementes

dc! xmt e verdn, distrih~idusF. &

menos al azar, que por supuesto descartamos

de nuestro análisis.

Pastizales vivaces y esciófilos no nitrófilos

de sotobosque

3. TRIFOLIO-GERANKTCA Th. Müller

1962

+ Origanetalia Th. Müller 1962

* Ranunculo cortusifolii-Geranion canariensis

Rivas-Martinez et al. 1993

3.1. Ranunculo cortusifolii-Geranietum ranaviensis

Rivas-Martínez et al. 1993

Quedan aquí incluidas las formaciones herbáceas

hemicriptofíticas que crecen en

semioscuridad bajo el dosel arbustivo o

arbóreo, formado generalmente por el acebuchal.

En Bandama este tipo de vegetación

queda representada por la asociación

Ranunculo-Geraniett~m canariensis, caracterizada

en la 7ona por Ranunculus cortusifolius,

Pericallis aiehhi, Dracunculus canariensis,

Urtica stackyoides, Ebingeria elegans, etc. Es

en estas situaciones donde aparecen también

las poblaciones de Canarina cnnariensis

que se encuentran en Bandama.

Pastizales xerófitos y terofíticos no nitrófilos

4. HELlANTHEMETEA GUTTATI (Br.-Bl. ex

Rivas Goday 19%) Rivas Goday & Rivas-

Martínez 1963

+ Heliantkemetalia guttati Br.-B1 1940 em.

Rivas-Martínez 1978

" Helianthemion guttati Br.-B1. 1931

4.1. Hypochoeridi glabrae-Tuberarietitm guttatae

Rivas-Martínez et al. 1993

Se incluyen en esta asociación los herbazales

no nitrófilos que forman la última fase

degradativa.. n la primera progresiva, de

toda la vegetación de la zona, tanto de los

acebuchal&i climatófilos como de los cardon

a ! ~y ~ta haihal~r~ dafou~rbf i loSse caracteriza

por ser un herbazal efímero, de escasa

biomasa, dominado por terófitos

-a r-i- r -l í -í -f -i -l n- c r-n - mn T i ~ h ~ v n v gi n~ t f o f g>7 varias A A . - - - - . - .. -..

especies del género Trifolium. Estos herbazales

se nitrofilan fácilmente por el pastoree

e por !a ucciSn h m u n u , enriyeci6n.U~-

se con algunos elementos más propios de la

clase Ruderali-Secalietea, de la hablaremos

mis adelante.

Cerrillares de la base de la caldera y piroclastos

móviles de vertientes

5. LYGEO-STIPETEA Rivas-Martínez 1978

Algunos datos sobre la flora y vegrtación del Pico y Caldera de Bandama 309

+ Hy p a r r k ~ n i e f a l i np odotrichae Rivas-

Martínez 1978 corr. Rivas-Martínez et al.

1992

* Suturejo-Hyparrhenion podotrichae O.

Bolos 1962 mur. Rivas-Martínez, Costa &

Loidi 1992

5.1. Cenchro ciliaris-Hyparrhenietum hirtae

Wildprct & O. Rodríguez in Rivas-Martínez

et al. 1993

5. la. t r i c h o l a e n e t o s u n ~f ene r i f fae P\i'v as-

Martínez et al. 1993

Los cerrillares de Ilyparrheriia hirta están

muy bien representados en toda la zona

de estudio. Forman coinunidades graminoides

vivaces que dan a l paisaje un

aspecto sabanoide. Además de los rodales

puros de esta comunidad, los cerrillares

se presentan también entre los integrantes

de otras comunidades, produciendo una

especie de mosaico de-formaciones de

difícil distincivn. Cuando la asociación se

presenta más pura está constituida por

Ilyparrheriiu hirtu, Cenchrus ciliaris, Phagna-

Ion saxntilr y Tricholaena teneriffae. Es en

este tipo de vegetación donde se aprecia

la aparición pionera de Pennlsetum setacrurri.

Dada la conducta agresiva de este

neófito africano se debería controlar la

progresión de esta especie en el espacio

natural ahora que se está a tiempo. Su

ubicación es muy variada, siendo doniinante

en zonas de la base de la Ca ld~ r a ,y

de las laderas más soleadas de su interior.

La subasociación trichola~~?~tosusrer rd efinió

para distinguir los cerrillares que ocupan

conos recientes o subrecientes donde

el sustrato es todavía inestable, caracterís-

Vegetación nitrófila anual de origcn

antrópico

6. RUDERALI-SECALESEA CEREALlS Br.-

B1. 1936

Esta amplísima clase fitosociológica incluye

los herbazales nitrófilos o subnitrófilos,

cL-..-$L:&:-L-~, < J A ~ t ~ ~ ~ ad e cti!:ivos, i-u~ei-a:esu

esciófilos. En Bandama sólo se presentan

los dos últimos, para los quc sc definió la

subclase que aquí tratamos, Chenopodienea

murnlis. En ella se integran varias comunidades,

unas muy nitrófilas, ruderales, típicas

de zonas humanizadas, derrubios,

escornbreras y basureros, propias del orden

Cheizopndirtalia rn~rralis y la alianza

Cheriopodiori rriuralis. La vegetación de este

tipo que aparece en Bandama puede

incluirse en la asociación Chenopodio muralis-

Mahetum pnrviflorne, caracterizada por la

presencia de Chenopodium muralis, Malzu

paraiflorn, Conchi4s oleraceus, etc.

Otras formaciones son subnitrófilas y

con un carácter más ruderal que las anteriores.

Ocupan los cultivos y bancales abandonados

y son sin duda las más extensas en la

zona de estudio. Se integran en el orden

Sisymbrietalia officinafis, y pueden diferenciarse

las asociaciones Brorrio-Hirsckfe1di~-

tum incame de bordes de pistas, caminos,

etc. de zonas más secas y Galactita tomentocae-

Brachypodietum di s tnrhyn~,q iie además

puede ocupar campos de cultivo en zonas

más húmedas.

Una comunidad descrita para la zona

por Sunding y que el autor incluía en esta

clase cs Oxalidcto-Urticetuln ~liembrar~aceae.

Se defini6 como un herbazal de zonas

húmedas en la región basal. Las especies

dadas como características son Oxalis pescapw,

E~ndizcm c!?!urn, Drwn g!adtr!ni.::, IT~t:ca

rnembranacea y Bryonia aerrucosn, y se dan

como frecuentes además Calicrm q a r i n e y

SoncI~tis oleraceus. Estas cspccics son consideradas

hoy como características de sintaxónes

diferentes dentro de la clase Ruderall-

C e c a ! i c t c ~ . Vistos !<;S inventarias qiie

presenta el autor, parece que dentro de esta

asociación se inrliiyeron varios tipos de

vegetación terofítica, que necesitan de un

análisis más ajustado para poder diferenciarlos

con precisiún.

Por último se encueiikdri las cornunidades

cscionitrófilas, para las que se definió el

orden Geranio purpurei-Cardamii~etalia hirsuiue.

Eii Bii~idama se presenta ia aiianza

Geranio purpurei-Torilidion neglecfae.

310 Marcos Salas Pascua1 / Agustín Nnranjo Cignla

Lo que aquí llamamos comunidad de

Geranium purpureum y Cardamine Izirsuta, es

un herbazal esciófilo muy pobre y con

pocas características. Solo destaca la presencia

de las características de la alianza y

orden a los que pertenece: Geranio yurpurei-

Torilidion neglecta~ y Geranio-Cardarninetalza,

respectivamente.

Vegetación nitrófila de pequeíío porte, de

veredas y bordes de caminos

7. POLYGONO-POETEA ANNUAE Rivas-

Martínez 1975

+ Polvgono-Poetalia annuae Tüxen in

Gehu, Richard & Tüxen 1972

* Polycarpiorz tetraphylli Rivas-Martínez

1975

7.1. Polycaryo tetrapkylli-Cotuletu~il australis

Wildpret, P. Pérez, Del Arco & García-Gallo

1988

Esta clase incluye microherbazales de zonas

pisoteadas, formados por terófitos o hemicriptcífitos

adaptados a estas circunstancias.

Las asociaciones son cosmopolitas, y en

Bandama podemos distinguir ~ o l ~ c a r ~ o -

f o t ~ r l r t u ~ ntí,p ~cad ~ 7ona5 húmedas y determinada

por la presencia de las especies que

le dan nombre: Polycarpon tctuaphyll~im y

Cotirln ni~sfrnlis.

Vegetación herbácea vivaz de gran talla,

nitrSfi!~h úmeda

8. ARTEMISETEA VULGARIS Lohmeyer,

I'reisiiig & Tüxen 1950

8a. Onopordeiiea ncanthi Tiivas-Martínez,

Bastones, T.E. Díaz, F. Fernández González

& Loidi 1991

+ Cai.:lia;;;,-ti;!ia la;:a!i ~;u!!G i11 8rü!!o U

Mdrcerio 1985

* R i . o ~ ~ z o - ~ ? ~ y zmoi{li~asceia~e~ O~ . Bolos

1970

8.1. Piptlrathrrn ~ n i l i í ~ r c ~ i - F o ~ i ~ zi ~~i-~ulgl ~nrt i~s~ i i ~

Riv,is-Mxtíriex 1.1 id. 1993

Son las formaciones de hinojo (F0eilic~~1111ii

íurlpvis), altabaca (Dittricliia aiscosa) y dc la

gramínea 1.iva.z PQ~tatlic~r~imrnil incciim. Es

una vegetación vivaz en iii que y~iecicrip resentarse

también algunos terófitos de gran

talla, megaforbios, y cardos hemicriptófitos.

De floración estival, resulta muy llamativd

y caracteriza el paisaje en estas fechas en las

que el resto de plantas están en pleno estiaje.

Matorrales arbustivos xerófitos y nitrófilos

de caméfitos y nanofanerófitos

9. PEGANO-SALSOLETEA Br.-B1. & 0.

Bolos 1958

+ Forsskaoleo angustifoliae-Rumlcetalia

lunariae Rivas-Martínez et al. 1993

" Arternisio thusculae-Rumicion lunariae

Rivas-Martínez e! al. 1993

Es quizá la clase mejor representada en

la actualidad en la zona. Se trata de los

matorrales nitrófilos dominados por la

vinagrera (Rumex lunaria) y el incienso

(Artemisia thuscula). Se pueden distinguir

varias asociaciones cn su seno, c incluso se

han descrito algunas que son susceptibles

de discusión.

9.1. Artemislo thi~sculac-Rurnicetum lunuriiw

Rivas-Martinez el al. 1993

Es la asociación típica y más frecuente.

Además de las dos especies citadas y que

nombran la asociación, son frecuentes el

taginaste blanco (Echium dcazisnei), el mato

(Forwkanlr~an iigustifrdia). En ocasiones una

de las ebpecies doniiiiaiites parece inás

a h ~ u n i i a n t~~I I Pla otra Fn PI fmidn dp la

Calderd parece dominar el incienso, mieiitras

que en las laderas de pich es la vinagrera

la que o c u p una riiaycir supt,r f i'c ie.

Esta distinción parece obedecer a ciiestiones

de afinidad por ei sustrato, aunque en

duos de ambas especies.

En Bandamn, Sunding definió la asociación

T~rclzolnciio-Rtliizicct/~1?1tr nai.iar. S e

trata dc un matorral de vinagrera, Rilrn~s

luiinria, con abundancia del pasto vivaz

T 1 ~ i c h o l a ~t~ci~7i e~r~i f fncy algunos tcrhfitos

como Wahlcnbeugzn lobelioicicc. Esta vegetación

se corresponde con el ecotono entre el

uiLiiu~l d :d e viiiarij-ei-a tipicü a' curiieiikidv

y el cerrillar de conos volcánicos piroclástiAlgunos

datos sobre la flora y vegetación del Pico y Caldera de Bandama 31 3

11.1. Lyperiettim canariensis Sunding 1972

Las grietas rezumantes intercaladas entre

los mantos de cenizas y lapilli son el lugar

ideal para la ubicación de estas comunidades

caracterizadas por el endemismo grancanario

Suteru curiarierisis. Apenas existen

especies acompañantes en este tipo de asociaciones

salvo algunus hidrófitos como

Polypogon monspeliensis.

Helechales esciófilos, rupícolas y terrícolas

12. ANOMODONTO-POLYPODTETEA Rivas-

Martínez 1975

+ Anomodonto-Polypodietalia O. Bolós cYr

Vives in O. Bolós 1957

* Bartramio-Polypodion serrati O. Bolos

& Vives in O. Bolos 1957

12.1. Dauallio-Polypodietum macnronesicum

Rivas-Martínez et al. 1993

Vegetación rupícola que necesita la existencia

de una capa de suelo para enraizar, por

lo que ocupa pequeños andenes v laderas

terrosas. También umbrófila, ocupa paredones

sombreados, húmedos, orientados al N

o NE. Se caracteriza por los helechos

Uavallia canariensis, Polypodium macaronesicum,

Sclaginclla denticulata y por la existencia

de líquenes foliaceos y brinfitos pleustocárpicos.

Esta asociacih puede ser a su vez epífita,

rnhw gmecac mrníis n trnncm, aiinqiir

esta ubicaciOn no suele ser habitual en

Bandan-ia.

Vegetación rupícola de cantiles y andenes

13. GREENOVIO-AEONIETEA Santos 1976

A Scnchn-Se,~yer~iii~efnR!iinv as Goday 81.

Estcvc cx Sunding 197.2

* Soncizo-Sempeuzliuion Sunding 1972

13.1. Comunidad de Acoizi~lin pcvcnvnctim y

Aeolliurn rnanriqueorunz

Sobre la vegetación rupícola dc Crccizovio-

Aeonietca, es muy difícil diferenciar una

comunidad específica de la misma. En los

escarpes de la caldera de Bandama se pre-

J C I I ~u1~1 i i p d e v-egeiairiGi-is iiiiihr a: establecido

en situaciones no rupícolas, diferenciaciable

sólo por su densidad y por la presencia

de algunas especies más adaptadas a

estos ambientes como Carnpylanflzus calsoloides,

Convoluulus fioridus, Pisfacia lenfiscus,

etc. Las especies del género Aeonilrm presentes

en el lugar, Acormm manriqucorum y

Aeonitun peucarneum, participan con mayor

profusión en el matorral que en las propias

comunidades rupícolas. Aún así puede

pensarse en la existencia de comunidades

dominadas por estas dos especies, unas

más xéricas donde la participación de

Aeonitrin percarneum sería más importante, y

otras riiás liúmedas, en las que dominaría

Aeoniirln maririqueouum. Sin embargo, no se

ha podido localizar un punto donde fuese

posible levantar un inventario que tipificase

cste tipo dc vcgctación.

Cañavcralcs helofíticos

14. PNRAGMITO-MAGNOCARICETEA

Klika in Klika & Novak 1941

+ Pi~ragmitetnlia W. Koch 1926

" Phvagmition communis W. Koch 1926

14.1.C omunidad de Art~ndod onax

Constatar la presencia de los cañaverales de

Arundo donax, frecuentes en los mantos deslizante~

d e piroclastos y que forman comunidades

monoespecíficas de difícil ubicación

sintaxonómica. Para estas formaciones

se 1-ia1-r1e ferido en el territorio peninsular y

mr d i t r r r á n~oa lgunas asociaciones pero

ninguna es extrapolable al ámbito macaronésico,

donde la caña común se considera

por algunos autores como un neófito, aunque

muv extendido.

,Ii incalec higrrífilns --- -~

15. MOLINIO-ARRHENATHERETEA Tüxen

1937

+ Holoschoenctnlin Br.-B1. (1931) 1937

* Molinio-Holoschoe~iion Br.-Bl. (1 93 1)

1947

15.1. Holoschocno globifcri-lti~zccttirn nczlti

Rivas-Martinez et al. 1993

Los juncales de Bandama son poblaciones

de ~c~i.F7i'"líj~i;si~oc;iyi i!sv cfi!&&s p.Gntuales

de ]unc~csa cufus, relacionadas con la

314 Marcos Salas Pascua1 1 Agustín Naranjo Cigala

capacidad higroscópica de los piroclastos

del pico y los bordes de la caldera. Son relativamente

frecuentes en las piconeras móviles

que bajan desde la vertiente Este del

pico hasta el fondo de la caldera, donde

ayudan a consolidar estc sustrato.

Consideraciones biogeográficas

La delimitación de subsectores en la distribución

biogeográfica de las Islas

Canarias es una asignatura pendiente en

este campo. Gran Canaria, según una clasificación

biogeográfica eminentemente fitosociológica,

se integra en la Provincia

Canaria occidental, Superprovincia

Canariense, Subregión cañar&, Región

Mediterránea del Reino Holártico (Rivas-

Martínez et al., 1993). Otras clasificaciones

biogeográficas ambientales han dividido la

Isla, y Bandama se integraría en el llamado

Sup~aambiente ~ l i s i o c a n a r i a y en el

Ambiente de Transición (Sánchez, J. pf n/.,

1995).

Los aspectos geobotánicos de la Caldera

y Pico de Baridama le lucen ser también

muy interesante desde el punto de vista

biogeográfico. Flurísticamente, podemos

hablar de ciertos taxones indicadores, que

nos relacionan este territorio con los vecinos.

En este caso destacan Pnvolirlin sp., que . -

representa el límite Noreste del gCncro cn

la Isla. La zona más cercana donde está presente

el género es Gunyadcquc, hacia el

Sur. Otras relaciones florísticas con este

mismo barranco son Kickxirl pciirluln y

Polllclzrpacn filifolii7. lod as estas relaciones

inarcan a Batidama como el limite superior

de un territrrin hiogrográficn qiir w iniciaría

en el Barranco de Tirajana y tendría

como núcleo principal al citado Barranco de

Guayadeque Curiosamente estos tres taxones

sc presentan también, de manera

mucho más puntual, en el Valle de Agaete,

donde la Isla cambia de orientación, pasando

de Norte a Oeste. Bandama es precisamente

parte del territorio donde se produce

otro cambio de orientación general, de

norte a este. Esta cuestión geográfica conlleva

ciertos aspectos ecológicos que parecen

corresponderse con la presencia de cierta

flora común.

En cuanto a la vegetación, Baiidama se

encuentra en el centro del área dominada

por los acebucl-iales, territorio que se iniciaría

en el Barranco de Ternr y terminaría en

el de Tirajana. Fuera de este sector pueden

encontrarse acebuches pero nunca en la

densidad en que aparecen en el. Dentro de

esta zona Bandama parece ser el límite en el

quc coinciden las tres especies características

de esta formación Olea europaea ssp.

ceuasiformis, Pistacia lcntiscus y Pistacia atlantiul.

Más al Sur, el almácigo no parece existir

y el lentisco disminuye considerablemente

sus individuos, no alcanzando

siquiera el Barranco de los Cernícalos, quedando

tan sólo el acebuche como único

dominante de la vegetación. Otra especie

indicadora de este tipo de vegetación también

tiene su límite en este sector o en sus

cercanías, Hípericurn cizmrierlsr, frecuente

desde Tamadaba hasta el Barranco de Las

Goteras, y inucliísimo más raro fuera de

este sector.

Como conclusión, parece claro que

Bandama representa una zona de ecotono

biogeográfico, con relaciones claras con los

barrancos del Este grancanario y con aportaciones

importantes de la vegetación de

tranricibn típir. de! Nnrfe inrii!i.r. Cniri.n

cualquier ecotono, Bandania se enriquece

con estas relaciones, y le hacen ser un territorio

muy válido para profundizar más en

su estudio y conservación.

OUnversdad de a s Fanas d? Gran Canara i t o e c a Unuestsri Memmi Dgta le Caniris 20815

Algunos datos sobre la flora y vegetación del Pico y Caldera de Bandama 315

Creímos conveniente introducir una somera

explicación del significado de algunos

términos que aparecen reflejados en la

explicación de los tipos de vegetación, con

el objeto de que contribuyan a facilitar la

comprensi611 de sus características.

Briófitos: Musgos y otros vegetales sin flores,

terrícolas o epífitos.

Capítulos: Inflorescencia típica de la familia

de las compuestas consistente en un

receptáculo donde se alojan las flores propiamente

dichas.

Casmófito: Petrófito fisurícola, es decir,

planta propia de los peñascos, en cuyas

grietas hinca sus raíces. Sinónimo de comófito.

Climatófila: Vegetación o formaciones

vegetales condicionadas preponderanteincnte

por el factor clima. Suelen tener, por

tanto, una distribución regional.

Comófito: Vegetación rupícola que no coloniza

la roca desnuda (líquenes) sino que

iicccsitn sin rmbnrgn iin mínimo de tierra.

Sinónimo de casmófito.

Cosmopolitas: Calificativo aplicado a las

especies vegetales que se encuentran en

todas las regiones de distintas zonas y

hemisferios.

Ed d n x e r ó f i ! ~ ~\:I~ getarión0 f n rma c i o n~s

vegetales condicionadas preponderantemente

por el factor suelo de características

xéricas o con déficit hídrico.

Epífito: Vegetal que se desarrolla sobre otrc

usándolo como soporte no parasit$iidolc).

Esciófilo: Calificativo ecológico de las plantas

que requieren la sombra.

Foliáceo: De aspecto o de naturaleza de las

hojas. Dícese del talo de los Iíquenes cuando

está fijo al soporte por uno o varios puntos

y se extiende en forma de lámina, paralelo

al sustrato.

Helofítico: Calificativo ecológico aplicado a

las plantas que arraigan en suelos anegados

o encharcados.

Hemicriptófitos: Vegetación que soporta la

época desfavorable reduciendo notablemente

el porte aéreo, hasta el punto de

situarse a ras del suelo.

Megaforbios: Formación vegetal caracterizada

por el predominio de hierbas vigorosas,

de gran talla y follaje exuberante.

Pedunculados: Dotado de pcdúnculo, por

oposición a sésil.

Pedúnculo: Rabillo de una flor (en la inflorescencia

simple) o de una inflorescencia.

Sésil: Dícese de cualquier órgano que carece

de pie o soporte.

Pleustocárpicos: Tipo de musgo ramificado

generalmente tendido que presenta el órgano

generador de esporas (esporofito) a lo

largo del tallo.

Saxícola: Vegetación que se desarrolla en

roras. Sincínimo rn parte de rupícola.

Terófitos: Plantas que sólo subsisten en la

estaciún deslavvr&le en forma de sen~illas.

Vivñ7. Siníinimn de perenne aiinqiie con

una parte akrea herbácea que se pierde

todos los afios.

Xerúfitos: Plantas y forinacionr5 vegetales

q11e viven en medios secos y cálidos o

adaptado a la sequedad.

316 Marcos Salas Pascual 1 Agiistín Naranjo Cigala -

NOTAS

1 Código de Nomenclatura Fitosociológica

Para citar los nombres de especies que aparecen

en el texto se ha seguido la "checklist" de HANSEN

y SUNDING (1993)

HAMENA, . y SCNDINC(1,9 93): Flnrn íf Macaroii~-

cia. Chccklist oj vascular plants. 4. revised edition.

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SALASM. . v NARANIOA,.. (1996): Fstudin d~ h flavo

y negetacióri del pico y calderu de Bundama (Gran

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de las clases de vegetación en Europa),

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